Desarrollan un tejido autodesinfectante que elimina bacterias, hongos y virus en entornos hospitalarios

08/10/2026

Un equipo del campus de Alcoy de la Universitat Politècnica de València (UPV), el Instituto de Tecnología Química (ITQ, CSIC-UPV), el Instituto Agroforestal del Mediterráneo (IAM UPV) y la Unidad Mixta de Investigación entre la UPV y el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital la Fe de Valencia (UPV-IISLaFe), ha desarrollado un nuevo tejido de algodón autodesinfectante que es capaz de eliminar bacterias, hongos y virus en entornos hospitalarios mediante luz visible.

“El material incorpora dos compuestos fotoactivos que, al iluminarse, generan una especie muy reactiva de oxígeno que daña a los microorganismos adheridos a la tela para acabar con ellos”, explica Alberto Blázquez-Moraleja (ITQ CSIC-UPV).

“Nuestro objetivo es desarrollar tejidos capaces de reducir la presencia de microorganismos tales como bacterias, hongos y virus en hospitales y otros entornos sanitarios, mitigando así algunos de los problemas que presentan los antimicrobianos convencionales, como la pérdida de eficacia con el uso o al lavarlos o favorecer la aparición de microorganismos resistentes. Y es lo que hemos conseguido en este trabajo”, señala Marilés Bonet  del Departamento de Ingeniería Textil y Papelera del campus de Alcoy de la UPV.

Eficaz frente a bacterias, hongos y virus

En los ensayos de laboratorio, el tejido inactivó por completo Escherichia coli en 60 minutos y Enterococcus faecalis en 20 minutos bajo iluminación. También logró reducir la presencia de Candida albicans en tres horas.

“El material mantiene, además, una parte importante de su actividad tras sucesivos lavados. Incluso después de 20 ciclos, conservó una eficacia bactericida superior a los niveles de referencia utilizados para tejidos antimicrobianos”, señala Pilar Moya, del Instituto Agroforestal Mediterráneo de la UPV.

Probado en un entorno sanitario real, en habitaciones de pacientes

La validación hospitalaria se realizó en las habitaciones de 12 pacientes del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de València. Los tejidos se colocaron durante 48 horas en dos zonas de las habitaciones: las barandillas de las camas, expuestas a la luz, y los colchones, con menor iluminación. Además, el equipo de investigadores utilizó tejidos de algodón sin tratar como control.

“En las habitaciones del hospital, el tejido expuesto a la luz acumuló un 75 % menos de microorganismos que uno de algodón convencional colocado en las mismas condiciones. Cuando el material permaneció en una zona sin luz directa, la reducción fue mucho menor, tan solo del 25 %, confirmándose que su efecto antimicrobiano depende en gran medida de la iluminación. La eficacia fue especialmente alta frente a las bacterias Gram positivas, cuya presencia se redujo un 77,5 %”, señala Inmaculada Andreu, de la Unidad Mixta de Investigación UPV-IIS La Fe.

Según destaca el equipo de investigadores e investigadoras, el proceso utilizado para fabricar este tejido podría integrarse fácilmente en las técnicas habituales de acabado textil, lo que facilitaría el desarrollo a gran escala de nuevas prendas textiles autodesinfectantes para hospitales. El trabajo ha sido publicado en ACS Applied Materials & Interfaces.

Referencia

Martínez-González, I.; Gisbert-Payá, J.; Marin, M. L.; Delgado, S. G.; García-Lainez, G.; Bonet-Aracil, M.; Bosca, F.; Ayala, I.; Mateos-Pujante, A.; Moya, P.; Blazquez-Moraleja, A.; Andreu, I.. Light-Driven Antimicrobial Cotton Fabric: Multilayer Dye-Finishing Design and Hospital Environment Validation. ACS Applied Materials & Interfaces, 18, 43747–43759 (2026). DOI: 10.1021/acsami.6c08865.

Una investigación del Instituto de Tecnología Química (ITQ CSIC-UPV) mejora la eficiencia y la estabilidad de catalizadores para transformar CO₂ e hidrógeno renovable en hidrocarburos líquidos sintéticos

06/10/2026

Una investigación liderada por el Instituto de Tecnología Química (ITQ CSIC-UPV) ha desarrollado una nueva estrategia de diseño de catalizadores tándem que permite mejorar su eficiencia y estabilidad en la transformación directa de dióxido de carbono (CO2) e hidrógeno (H2) en hidrocarburos de valor añadido. El estudio, publicado en la revista Chemical Engineering Journal, aborda una de las principales dificultades para aprovechar plenamente el potencial de estos materiales.

Los catalizadores tándem combinan dos componentes que trabajan de forma complementaria: nanopartículas de hierro con un promotor alcalino, como el sodio, que convierten el CO2 y el H2 en olefinas (intermedios), y una zeolita ácida, que transforma estas olefinas en los hidrocarburos finales deseados. Mantener ambos componentes próximos facilita la rápida transferencia de los intermedios entre los componentes y favorece la eficiencia del proceso. Sin embargo, esta cercanía también puede provocar la migración del promotor alcalino desde el hierro hacia la zeolita, produciendo un deterioro de ambas funciones catalíticas y, en consecuencia, una desactivación progresiva del catalizador.

“La estrategia desarrollada en esta investigación se basa en el confinamiento de las nanopartículas de hierro y el promotor alcalino en el interior de nanotubos de carbono, estructuras que tienen canales de dimensiones nanométricas. Este confinamiento inhibe eficazmente la migración del componente alcalino durante la reacción, incluso cuando ambos  están en contacto muy próximo, lo que nos permite aprovechar las ventajas de su cooperación y, al mismo tiempo, aumentar la estabilidad del catalizador”, explica Agustín Martínez, investigador del ITQ (CSIC-UPV) y responsable del estudio.

El avance ofrece nuevos criterios para desarrollar procesos más eficientes y estables de conversión de CO2 e hidrógeno renovable en combustibles líquidos sintéticos y materias primas para la industria química, como los hidrocarburos aromáticos. Estas mejoras podrían favorecer su futura implantación industrial y contribuir a reducir la dependencia de los recursos fósiles.

El trabajo es fruto de la colaboración entre el ITQ (CSIC-UPV) y el Departamento de Ciencia Aplicada y Tecnología del Politécnico de Turín (Italia). Además de Agustín Martínez, en la investigación han participado Patricia Concepción, investigadora del ITQ (CSIC-UPV), Elena Corrao, vinculada a ambas instituciones durante la realización del trabajo, Raffaele Pirone y Samir Bensaid, del Politécnico de Turín.

 

Kerionics, la spin off surgida del Instituto de Tecnología Química (ITQ CSIC-UPV), reconocida en el catálogo “Emprendimiento en el CSIC: impacto de las Spin-Offs”

05/10/2026

El catálogo “Emprendimiento en el CSIC: impacto de las Spin-Offs” ha destacado a Kerionics, spin-off surgida del Instituto de Tecnología Química (ITQ CSIC-UPV), como una de las más destacas en el área de energía y medioambiente.

Kerionics está dedicada al desarrollo, industrialización y producción de electrolizadores de óxido sólido de alta temperatura (SOEL) para la generación de hidrógeno verde. Su tecnología, respaldada por más de 20 años de investigación en celdas de óxido sólido, permite alcanzar eficiencias cercanas al 95%, utilizando entre 28 y 40 kWh por kilogramo de hidrógeno producido.

Esta alta eficiencia se logra mediante el aprovechamiento del calor residual de procesos industriales, lo que reduce significativamente los costos operativos (OPEX) y de capital (CAPEX) en comparación con otras tecnologías de electrólisis. Kerionics colabora con diversos socios tecnológicos e industriales, tanto a nivel nacional como europeo, para impulsar la producción de hidrógeno renovable y contribuir a la descarbonización de industrias intensivas en consumo energético.

 

El informe “Emprendimiento en el CSIC: impacto de la Spin-Offs” tiene como objetivo hacer una puesta en valor del impactoque las spin-offs del CSIC están generando en la sociedad, a través de su contribución al mercado y a la generación de soluciones innovadoras a retos globales.

Desarrollan catalizadores más estables y eficientes para producir hidrógeno sostenible a partir de amoniaco

02/10/2026

Un equipo del Instituto de Tecnología Química (ITQ), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universitat Politècnica de València (UPV), ha desarrollado una nueva generación de catalizadores, sustancias que aceleran reacciones químicas, capaces de mejorar la producción de hidrógeno a partir de amoniaco, una tecnología que facilita el transporte y almacenamiento de este vector energético sostenible. Los nuevos catalizadores incorporan nanopartículas de rutenio, un metal similar al platino, mediante un método de fabricación que permite que las nanopartículas queden ‘ancladas’ en la superficie. Esto produce catalizadores más robustos y capaces de funcionar más tiempo. La tecnología se publica en la revista Angewandte Chemie.

“El hidrógeno es una pieza clave para avanzar hacia una producción industrial y energética con menores emisiones, pero su almacenamiento y transporte presentan importantes desafíos”, explica Sonia Escolástico, científica titular del CSIC en el ITQ y una de las autoras principales del estudio. “En este contexto, el amoniaco está cobrando relevancia como posible molécula portadora de hidrógeno, ya que permite almacenar y transportar como un líquido de alta densidad energética para recuperar el hidrógeno posteriormente cuando y donde sea necesario”, amplía la investigadora.

Una de las etapas de este proceso es el llamado ‘craqueo’ o descomposición del amoníaco, que utiliza un catalizador para obtener hidrógeno y nitrógeno a partir del amoniaco. La investigación desarrollada en el ITQ muestra que los nuevos catalizadores basados en nanopartículas de rutenio sobre óxido de cerio (un compuesto químico que captura y libera oxígeno de forma eficaz, muy útil para reducir la contaminación) pueden mejorar este proceso. Además de alcanzar una elevada actividad, el material presenta una resistencia especialmente alta frente a la sinterización, la unión y crecimiento de las pequeñas partículas hasta formar otras de mayor tamaño, lo que reduce su superficie activa y hace que pierdan eficacia.

Nanopartículas con ‘raíces’

La clave del nuevo material está en la forma en la que se fabrican las nanopartículas. En lugar de depositar las partículas de rutenio sobre el óxido de cerio mediante un procedimiento convencional, los componentes metálicos se introducen previamente dentro de la estructura del óxido. Posteriormente, los átomos de rutenio migran hacia la superficie y forman allí las nanopartículas, mediante un tratamiento de reducción. Este proceso, llamado exsolución, hace que las nanopartículas queden parcialmente incrustadas en el material que las sostiene, como si tuvieran unas ‘raíces’ que las mantienen ancladas a la superficie del sustrato.

Esta característica dificulta que las nanopartículas se aglomeren y aumenten de tamaño durante el funcionamiento a altas temperaturas. El resultado es un catalizador más robusto y capaz de mantener sus propiedades durante periodos prolongados de operación. “Es como plantar una semilla, que sería el catión, en un sustrato, que sería el óxido, para posteriormente hacerla crecer formando una nanopartícula ‘enraizada’ en la superficie del sustrato”, explica Alfonso Carrillo, científico titular del CSIC en el ITQ y otro de los autores de referencia.

Los nuevos catalizadores desarrollados por el ITQ presentan una mayor actividad para producir hidrógeno que los materiales preparados mediante métodos convencionales, además de una elevada estabilidad a altas temperaturas. En un ensayo de reacción de 260 horas, las nanopartículas se mantuvieron altamente estables, sin sufrir cambios en su morfología y manteniendo una destacada actividad catalítica.

Nuevas posibilidades

Otra de las aportaciones del trabajo ha sido demostrar que esta estrategia de fabricación puede utilizarse en un campo más amplio del que se había explorado hasta ahora. La exsolución se había estudiado principalmente en determinados materiales conocidos como perovskitas (estructuras cristalinas para aprovechar la energía de la luz), especialmente para aplicaciones relacionadas con pilas de combustible y electrolizadores de alta temperatura. Este trabajo demuestra que también puede aplicarse con éxito a óxidos de cerio, materiales con una estructura diferente que presentan dificultades para incorporar determinados metales en su interior.

Para superar esta limitación, se han utilizado conceptos de química de defectos y de estado sólido para diseñar el material de manera que los componentes metálicos puedan incorporarse a su estructura y, posteriormente, formar las nanopartículas mediante exsolución. De este modo, el estudio no solo desarrolla un catalizador específico para producir hidrógeno, sino que también amplía las posibilidades de emplear la exsolución como método para fabricar materiales catalíticos robustos destinados a procesos que operan a altas temperaturas.

Más allá de la producción de hidrógeno

Aunque la investigación se ha centrado en la descomposición del amoniaco para producir hidrógeno, las propiedades de estos materiales podrían resultar de interés para otras tecnologías. Entre sus posibles aplicaciones futuras se encuentra su utilización en procesos de hidrogenación de dióxido de carbono, así como en materiales para la fabricación de electrodos en celdas electroquímicas de alta temperatura.

Los resultados abren una vía para diseñar catalizadores que no solo alcancen una elevada actividad, sino que también garanticen que las nanopartículas responsables de esa actividad permanezcan estables durante un funcionamiento prolongado. El trabajo muestra que la exsolución puede convertirse en una vía para fabricar nanocatalizadores más resistentes y eficientes, con potencial para contribuir al desarrollo de tecnologías de producción y uso del hidrógeno.

El trabajo ha sido desarrollado por el grupo de Almacenamiento y Conversión de Energía liderado por José M. Serra, profesor de investigación del CSIC y director del ITQ, y ha constituido una parte central de la tesis doctoral del Dr. Andrés López-García. También ha colaborado el equipo de Ana Hungría, de la Universidad de Cádiz, en la parte de microscopía.

 

A. López-García, E. Barrio-Querol, and Á. Represa, et al., Acceptor-Doped Cerium Oxides Enabling Metallic Nanocatalyst Exsolution for Hydrogen Production From Ammonia, Angewandte Chemie International Edition 65, no. 39 (2026): e6182981. DO: https://doi.org/10.1002/anie.6182981

El Instituto de Tecnología Química (ITQ CSIC-UPV) participó en la Nit Europea de la Investigació con los talleres “Misión invisible: cazando CO2”

28/09/2026

El Instituto de Tecnología Química (ITQ CSIC-UPV) participó en la Nit Europea de la Investigació, celebrada el pasado viernes en el Jardí de Vivers de València, en la explanada junto al Museo de Ciencias Naturales de València, con los talleres “Misión invisible: cazando CO2”.

A la gran fiesta de la ciencia y la divulgación científica valenciana asistieron más de 5.000 personas entre el alumnado que participó por la mañana y las familias que acudieron por la tarde. El acceso fue libre y gratuito y las más de 40 actividades realizadas se orientaron a que el público descubriera la ciencia y aprendiera con ella de una forma dinámica y divertida.

 

“Misión invisible: cazando CO2”

¿Sabías que hay un gas escondido a tu alrededor que puede apagar velas, inflar globos y está cambiando nuestro planeta? ¡Eso es exactamente lo que vamos a investigar! En el taller divulgativo “Misión invisible: cazando CO2″, niños y niñas se convierten en auténticos científicos para “atrapar” y estudiar el dióxido de carbono (CO₂) con sus propias manos. Se realizan reacciones químicas sorprendentes y descubrimos cómo este gas invisible está presente en nuestra vida cotidiana, ¡y en el futuro del planeta! Este taller es un espacio para experimentar, hacerse preguntas y descubrir el apasionante mundo de la química.

Muchas gracias a Patricia de la Iglesia, Elena Barrio, Jorge Pascual, Mariola Seva, Anastasiya Privalova, José Luis Jordá, Alejandro Muñoz, María Valls, Elena Vicente, Patricia Maestro, Pablo Canales, Toni Martínez, Monika Bozhidarov y Maria Barber por la implicación y por organización de la actividad.

Este año, la Nit Europea de la Investigació estuvo organizada por la Universitat Politècnica de València (UPV), la Universitat de València (UV), la Universidad Católica de Valencia (UCV), la delegación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en la Comunidad Valenciana (CSIC), el Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA, la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunidad Valenciana (Fisabio), la Fundación de Investigación del Hospital General Universitario de València (FIHGUV), el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) y la colaboración del Paleontológico, Museo de Colecciones Naturales del Ayuntamiento de València.

El VI Encuentro de Comités de Igualdad del CSIC demuestra el compromiso por conseguir con una ciencia más igualitaria, diversa e inclusiva

24/09/2026

La jornada, organizada por el Comité de Igualdad del Instituto de Tecnología Química (ITQ CSIC-UPV), reunió a más de 200 personas, entre representantes de distintos institutos y comités de igualdad del CSIC, con el objetivo de compartir experiencias, reconocer buenas prácticas y debatir sobre los retos que plantea la igualdad y la inclusión en el ámbito científico. Eloísa del Pino, presidenta del CSIC, Santiago Guillem Picó, vicerrector de Convivencia y Bienestar de la UPV y José Manuel Serra, director del ITQ (CSIC-UPV) fueron los encargados de inaugurar el encuentro.

En la primera parte del programa, Beatriz Esteban, de la secretaria general adjunta de Recursos Humanos y presidenta de la Comisión Delegada de Igualdad del CSIC, presentó las líneas de trabajo desarrolladas en este ámbito, mientras que Ana Mª Orejas, coordinadora de áreas de la Secretaría General Adjunta de Recursos Humanos y responsable de apoyo a la presidencia de la Comisión Delegada de Igualdad, abordó la formación en igualdad como una herramienta fundamental para consolidar una cultura organizativa basada en estos principios.

 

Reconocer el trabajo ya hecho

Uno de los momentos destacados de la jornada fue la intervención de los Comités de Igualdad reconocidos con el Distintivo de Igualdad del CSIC 2025, una iniciativa destinada a poner en valor el trabajo que se desarrolla desde los centros para promover entornos científicos y laborales más igualitarios. María Victoria Navarro, del Instituto de Carboquímica (ICB-CSIC), presentó la experiencia distinguida con el Distintivo de Igualdad 2025. También participaron Patricia Rivilla, del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (IETCC-CSIC) y Enrique Peñalver Mollá, del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), cuyos comités recibieron sendos accésits.

El reconocimiento sirvió, además, para poner de manifiesto la diversidad de iniciativas que surgen en los distintos centros y la importancia de compartirlas para que puedan inspirar nuevas acciones y formas de colaboración.

 

De las buenas prácticas a la cultura de igualdad

La jornada continuó con la mesa redonda “¿Cómo reforzar la cultura de igualdad en el CSIC?”, que abrió un espacio de debate sobre los retos que implica integrar la igualdad de manera transversal en la vida cotidiana de los centros de investigación.

En ella participaron Mª Carmen Artuñedo, del Comisionado para promover un entorno laboral sano y seguro (COMSE-CSIC); Lourdes Fabrega, del Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona (ICMAB-CSIC); María Victoria Navarro, del ICB-CSIC; y Agustina Asenjo, del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (ICMM-CSIC). La mesa fue moderada por Maria Barber, periodista y responsable de comunicación del ITQ (CSIC-UPV). El intercambio permitió abordar la igualdad, no solo como un conjunto de medidas concretas, sino también como una cuestión cultural que requiere participación, formación, diálogo y compromiso colectivo.

 

Una mirada a la interseccionalidad

Por la tarde se realizó la mesa redonda “El reto de la interseccionalidad en el CSIC: género, discapacidad, diversidad LGBTIQA+ y diversidad cultural y de origen”. La sesión reunió a Aitor Villafranca, director del Instituto de Óptica del CSIC y miembro fundador de la asociación PRISMA; Teresa Valdés-Solís, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión de Mujeres y Ciencia del CSIC; Isabel Díaz Carretero, vicepresidenta adjunta de Internacionalización y Cooperación del CSIC; y Carmen Lafuente, responsable de la Oficina para la Ciencia Inclusiva del CSIC. El debate estuvo moderado por Antonio Chica, coordinador del Área Global de Materia de la Vicepresidencia Adjunta de Áreas Científico-Técnicas del CSIC.

La mesa permitió ampliar la mirada sobre la igualdad y abordar cómo diferentes dimensiones de la diversidad pueden interactuar y generar experiencias y necesidades específicas dentro de la comunidad científica. La sesión puso sobre la mesa la necesidad de seguir construyendo espacios de trabajo en los que todas las personas puedan desarrollar su actividad en condiciones de igualdad, respeto e inclusión.

 

Experiencias que convierten la igualdad en acción

El último bloque de la jornada trasladó el debate a la práctica. Bajo el título “Perspectiva de género e interseccionalidad en el CSIC: casos prácticos” en el que se compartieron iniciativas desarrolladas desde algunos Comités de Igualdad.

Daniel Gutiérrez, del Instituto de Ganadería de Montaña (IGM, CSIC-ULE), presentó los resultados y aprendizajes de una encuesta sobre igualdad, inclusión y diversidad. Desde el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM, CSIC-UAM), Esther Serrano y Alejandra Gámez expusieron la experiencia “Igualdad en acción”. También se compartieron las reacciones del personal a las campañas inclusivas desarrolladas por el Comité del INIA-CSIC, de la mano de Eva Pericuesta, así como las acciones impulsadas para favorecer un ambiente de trabajo más igualitario e inclusivo en el Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV-CSIC), presentadas por Carme Nuño. Esta sección incluyó la experiencia del 11F como herramienta de cohesión, igualdad e inclusión, presentada por Mª Dolores Gómez, del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP, UPV-CSIC), y el programa CSIC WoMent, una iniciativa de mentoría presentada por Marta Feliz, del propio ITQ (CSIC-UPV).

La variedad de propuestas mostró que el avance hacia una ciencia más inclusiva puede abordarse desde múltiples perspectivas, desde la recogida y análisis de información hasta la formación, las campañas de sensibilización, la mentoría, las actividades de divulgación o la creación de espacios de participación.

 

La jornada concluyó con la idea de que construir una ciencia más igualitaria no depende de una única acción, sino de la suma de iniciativas, experiencias y compromisos que, desde cada centro y desde el conjunto del CSIC, contribuyen a transformar la ciencia.

Galería de fotos VI Encuentro de Comités de Igualdad del CSIC

El Instituto de Tecnología Química (ITQ CSIC-UPV) impulsa Olesym Chemicals, la startup que desarrolla ingredientes sostenibles para detergentes y cosméticos

17/09/2026

  • La tecnología surge de más de diez años de investigación en el Instituto de Tecnología Química
    (ITQ CSIC-UPV) y la Sociedad Max Planck en Alemania, está respaldada por 3 familias de patentes y avanza hacia su validación a escala piloto
  • Olesym permitirá producir ingredientes fundamentales en formulaciones de productos de alto consumo, como detergentes y cosméticos, a partir de materias primas sostenibles y europeas, además de reducir la huella de carbono asociada a la producción en más de un 75%

El Instituto de Tecnología Química (ITQ), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universitat Politècnica de València (UPV), junto con el socio de Venture Builder Zubi Labs, impulsan la startup deeptech Olesym Chemicals que desarrolla una tecnología para fabricar ingredientes para detergentes y cosméticos utilizando materias primas sostenibles y ampliamente disponibles en el territorio europeo. La tecnología de Olesym se basa en un proceso termocatalítico de un solo paso que permite transformar gas de síntesis renovable en ingredientes listos para incorporarse a las formulaciones existentes. La tecnología desarrollada surge tras más de diez años de investigación y ahora avanza hacia su validación a escala piloto en GreenRuptive Innovation Hub.

Actualmente, champús, acondicionadores, detergentes, suavizantes y fragancias contienen en sus formulaciones moléculas desconocidas para los consumidores y gran parte de estos ingredientes se producen a partir de aceite de palma o de derivados petroquímicos importados de países no europeos. Esta dependencia expone a la industria europea a la volatilidad de precios, a posibles interrupciones del suministro, a nuevas exigencias de trazabilidad y a impactos ambientales relacionados con la deforestación, la pérdida de biodiversidad y con elevadas emisiones de CO2 a la atmósfera.

En cambio, Olesym propone producir estos mismos ingredientes a partir de materias primas europeas, eliminando su dependencia de materias primas tropicales como el aceite de palma o de origen fósil como el petróleo. Además, Olesym prevé reducir la huella de carbono asociada a la producción de estos ingredientes entre un 75 % y un 90 %, dependiendo de la selección de la materia prima, que puede ser desde residuos de biomasa de agricultura o mantenimiento de montes, a CO2 capturado desde industrias como la del cemento y el acero. Previsiones que se confirmarán a medida que la tecnología avance hacia su validación industrial.

 

Tecnología de vanguardia

La tecnología de Olesym es fruto de más de una década de investigación en el ITQ (CSIC-UPV), desarrollada por el equipo de Gonzalo Prieto, líder del grupo Catalysis Engineering for Sustainability y del que forma parte la ingeniera química italiana Ilaria Ceteroni, coinventora de la tecnología. Gonzalo Prieto asumirá el cargo de CSO, aportando más de veinte años de trayectoria investigadora internacional, mientras que Ilaria Ceteroni, como CTO, liderará el escalado de la tecnología y su transición a la fase piloto.

“La creación y el desarrollo de la startup ha contado con el apoyo de dos prestigiosos programas de excelencia del Consejo Europeo de Investigación (ERC) que han llevado la tecnología a su validación en laboratorio y la han dejado lista para su escalado a planta piloto”, afirma Gonzalo Prieto, cofundador y CSO.

Otro aspecto diferencial de la tecnología de Olesym es que no depende de rutas biotecnológicas ni requiere del uso de microorganismos modificados genéticamente en el proceso productivo. Su base termocatalítica está orientada a alcanzar rendimientos de proceso más próximos a los de las rutas de producción convencionales, favoreciendo así el desarrollo de alternativas renovables y sostenibles con potencial de ser económicamente competitivas.

El proyecto ha recibido el EBTON-Converge Award 2025, como mejor proyecto emprendedor surgido del CSIC a nivel nacional; el premio SPIN-UPV 2025, dentro de la competición de innovación de la UPV; y un Santander X Award 2026, dirigido a reconocer proyectos emprendedores incipientes en España.

 

Startup internacional

Además de Gonzalo Prieto e Ilaria Ceteroni, a Olesym se suma el holandés Joost Korver como CEO y cofundador para liderar su desarrollo industrial y comercial, con veinte años de experiencia en energía, sostenibilidad y crecimiento de compañías deeptech. También se incorpora a la Junta de Gobierno de la empresa el renombrado emprendedor Iker Marcaide, cofundador y presidente ejecutivo de Zubi Group.

“Los fabricantes necesitan mantener el rendimiento y la calidad de sus productos. Nuestra propuesta consiste en ofrecerles una forma diferente de producir los mismos ingredientes, a partir de materias primas sostenibles, trazables y disponibles en Europa”, explica Joost Korver, CEO y cofundador de Olesym.

 

Escalabilidad

Tras validar la tecnología a escala de laboratorio, Olesym inicia ahora una nueva etapa centrada en avanzar hacia su validación en planta piloto. Este nuevo hito permitirá comprobar la reproducibilidad y la estabilidad del proceso a mayor escala y producir muestras para su cualificación:

“La transición a escala piloto es una etapa fundamental no solo para validar la robustez de la tecnología desarrollada en laboratorio, sino también para producir los volúmenes necesarios para la validación técnica y comercial de nuestros productos con clientes clave, en formulaciones reales”, afirma Ilaria Ceteroni, cofundadora de la empresa.

La compañía busca establecer conversaciones con empresas formuladoras de fragancias, con empresas de productos de cuidado personal, de hogar y de textil, con socios industriales a lo largo de su cadena de valor, con inversores deeptech y con entidades de innovación.

Dos proyectos del Instituto de Tecnología Química (ITQ CSIC-UPV) premiados en los Santander X Awards 2026

08/09/2026

Los proyectos HYBRISE y OLESYN han sido premiados, en la categoría de proyectos emprendedores, en los Santander X Awards 2026, los galardones que concede la Fundación General CSIC (FGCSIC), en colaboración con Banco Santander, a través de su programa Santander X.

El proyecto HYBRISE, liderado por el Dr. Gustavo Chacón, investigador del ITQ (CSIC-UPV), tiene como objetivo demostrar que la energía solar puede utilizarse para convertir materiales procedentes de la biomasa en recursos útiles y sostenibles. Para lograrlo, se desarrollarán materiales avanzados capaces de captar la luz solar y activar estas transformaciones de manera más limpia, eficiente y controlada.

HYBRISE trabajará con moléculas derivadas de la biomasa lignocelulósica, es decir, compuestos que se pueden obtener de residuos vegetales y azúcares procedentes de fuentes naturales regenerables. A partir de ellos, HYBRISE busca obtener compuestos químicos de alto valor añadido, que se empleen para producir biocombustibles o productos de interés para la industria química sostenible. HYBRISE se realizará dentro del grupo CAT-REN, liderado por el Dr. Marcelo Domine, investigador científico del CSIC en el ITQ (CSIC-UPV).

El proyecto OLESYN, liderado por el Dr. Gonzalo Prieto e Ilaria Ceteroni, investigadores del ITQ (CSIC-UPV), busca fabricar ingredientes para detergentes y cosméticos utilizando materias primas sostenibles y ampliamente disponibles en Europa, eliminando su dependencia de materias primas tropicales y fósiles. Olesyn desarrolla un proceso termocatalítico de un solo paso que transforma gas de síntesis (syngas) renovable en ingredientes listos para incorporarse en las formulaciones existentes.

Además, la tecnología de Olesyn prevé reducir la huella de carbono asociada a la producción de estos ingredientes hasta un 75 % en el caso de usar bio-syngas, derivado de biomasa, y un 90 % a partir de e-syngas, producido por reciclado de CO2. Estas previsiones se confirmarán a medida que la tecnología avance hacia su validación industrial. El proyecto Olesyn surge de más de una década de investigación en el ITQ (CSIC-UPV) por parte de Gonzalo Prieto, líder del grupo Catalysis Engineering for Sustainability, y de su equipo, entre el que se incluye la ingeniera química Ilaria Ceteroni.

Impulso al emprendimiento científico del CSIC

Los Santander X Awards tienen como objetivo favorecer la transferencia del conocimiento generado en el ámbito científico y facilitar que tecnologías y soluciones innovadoras avancen en su proceso de validación, desarrollo y llegada al mercado.

En la categoría de proyectos emprendedores, las iniciativas premiadas se encuentran en etapas tempranas de desarrollo y cuentan con un producto mínimo viable, un prototipo conceptual o una solución científico-tecnológica con potencial de aplicación en el mercado. La categoría de startups está dirigida a empresas y spin-offs de base tecnológica ya constituidas y con una solución innovadora en fase de aceleración.

Además del apoyo económico, los equipos premiados tendrán acceso a la visibilidad y las oportunidades proporcionadas por el ecosistema Santander X. En concreto, ambos podrán presentar su candidatura a dos nuevas convocatorias de ámbito nacional, los Santander X Spain Awards | University 2026, y la startup premiada podrá hacerlo en los Santander X Spain Awards | Startup & Scaleup 2026.

Un proyecto europeo busca producir resinas y plásticos sostenibles a partir de residuos de la industria frutícola

03/08/2026

El proyecto europeo BIOSUSSET, en el que participa el Instituto de Tecnología Química (ITQ), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universitat Politècnica de València (UPV), tiene como objetivo desarrollar resinas epoxi y poliuretanos sostenibles, a partir de compuestos orgánicos obtenidos de residuos de la industria frutícola. El proyecto reducirá el consumo energético y sustituirá las sustancias químicas peligrosas empleadas en la fabricación de estas resinas, por alternativas renovables, más seguras y respetuosas con el medio ambiente.

BIOSUSSET está financiado por la Unión Europea, a través del programa Horizon Europe, se desarrollará durante 4 años y cuenta con un presupuesto total de 7.6 millones de euros.

Las resinas epoxi tienen múltiples aplicaciones, como la fabricación de adhesivos, recubrimientos protectores para suelos y tuberías o componentes electrónicos. Por su parte, los poliuretanos se utilizan para producir espumas, barnices, pinturas y suelas de calzado. A pesar de su amplia presencia en numerosos sectores industriales, los procesos de fabricación de ambos materiales siguen siendo altamente contaminantes.

BIOSUSSET busca cambiar esta realidad mediante el desarrollo de alternativas más sostenibles para su producción. Para ello, el proyecto sustituirá las sustancias peligrosas que contienen las resinas epoxi, como el bisfenol A, clasificado como un disruptor endocrino, y la epiclorhidrina, la cual está considerada como probablemente carcinógena para los seres humanos, por alternativas de origen biológico.

Además, los nuevos materiales que se desarrollarán en BIOSUSSET están diseñados para mejorar su reciclabilidad y reutilización al final de su vida útil y serán validados en distintas aplicaciones industriales, como en el sector automovilístico, del mueblo o de la moda.

 

Nuevos procesos sostenibles y escalables

En el proyecto BIOSUSSET, el ITQ (CSIC-UPV) se encarga del desarrollo de procesos sostenibles para la producción de sorbitol e isosorbida, que son compuestos orgánicos obtenidos a partir de azúcares. Estos productos se obtendrán mediante catálisis por inducción magnética empleando nanopartículas magnéticas como catalizadores, una de las tecnologías clave del proyecto. Con ello, la investigación que se lleve a cabo en el ITQ (CSIC-UPV) desarrollará una tecnología eficiente que opere en condiciones suaves de presión y temperatura. Esto se traduce en una reducción del consumo energético y de las materias primas empleadas, una minimización de la generación de subproductos y residuos y una mejora de la seguridad del proceso.

El sistema desarrollado aprovechará la capacidad de las nanopartículas para generar calor, al ser sometidas a un campo magnético alterno, permitiendo una conversión más eficiente de la glucosa en sorbitol y, posteriormente, en isosorbida. Con este proceso se consigue el objetivo de desarrollar un proceso continuo, más sostenible y fácilmente escalable.

“El principal objetivo del ITQ (CSIC-UPV) en este proyecto es alcanzar altos rendimientos y elevadas purezas de los productos, reduciendo al mismo tiempo el consumo energético y el impacto ambiental del proceso”, explica el Dr. Pascual Oña, científico titular del CSIC y responsable del proyecto en el ITQ (CSIC-UPV).

 

Consorcio europeo

Además del ITQ (CSIC-UPV), en el proyecto participan entidades de Finlandia, Francia, Italia, Portugal, Reino Unido, Suiza y Alemania. Estas instituciones son: Asociación de Investigación de Materiales Plásticos y Conexas, Teknologian Tutkimuskeskus VTT Oy, Bio Base Europe Pilot Plant VZW, Specific Polymers, VEGEA Srl, Manufacture Française des pneumatiques Michelin, Instituto de Soldadura e Qualidade, Pollution Srl, Asociación Española de Normalización, ENCO Srl, University of Warwick, Gr3n Recycling, Technical University of Darmstadt.

 

Reunión de inicio de proyecto

El Kick-off Meeting del proyecto BIOSUSSET se celebró en la sede de AIMPLAS (Valencia, España) el pasado mes de junio y contó con la participación de todas las entidades que forman parte del consorcio. Durante la reunión, cada socio presentó a su entidad y expuso los Objetivos Específicos (SO) y los Indicadores Clave de Rendimiento (KPI) asociados a las tareas de las que es responsable dentro del proyecto.

Estas presentaciones promovieron la participación activa de todos los asistentes, facilitando la comprensión de los objetivos, las responsabilidades y las estrategias de trabajo y contribuyendo, así, a garantizar el correcto desarrollo y ejecución del proyecto.

Una investigación de la UPV y el CSIC logra producir hidrógeno limpio de forma más eficiente gracias a la energía de microondas

30/07/2026

  • El nuevo sistema desarrollado por investigadores del Instituto ITACA (UPV) y el Instituto de Tecnología Química (CSIC-UPV) convierte metano en hidrógeno sin emisiones directas de CO₂ y genera al mismo tiempo nanomateriales de carbono de alto valor añadido
  • La tecnología reduce el consumo energético del proceso y utiliza catalizadores basados en materiales abundantes y de bajo coste

 

Un equipo de la Universitat Politècnica de València (UPV), perteneciente al grupo DIMAS del Instituto ITACA liderado por Jose Manuel Catalá Civera, y del Instituto de Tecnología Química (ITQ), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la UPV, liderado por Jose Manuel Serra ha desarrollado un sistema que permite producir hidrógeno limpio a partir de metano de forma más eficiente que los procesos convencionales, utilizando para ello energía de microondas.Además, el sistema es capaz de transformar el carbono resultante en nanomateriales con aplicaciones tecnológicas utilizados en sectores como la electrónica. Su trabajo ha sido publicado en la revista ACS Sustainable Chemistry & Engineering.

El equipo de investigadores de la UPV y el CSIC demuestra en su estudio que la energía de microondas permite activar la reacción química para obtener el hidrógeno limpio a temperaturas mucho más bajas que las necesarias con los sistemas tradicionales.

En las pruebas realizadas, los investigadores alcanzaron conversiones de metano de hasta el 80 % a solo 500 ºC -la mitad de las temperaturas que requiere la descomposición del metano con los métodos tradicionales, habitualmente superiores a 900-1.000 °C-manteniendo una producción de hidrógeno con una selectividad del 100 %.

A diferencia de los métodos habituales, que calientan todo el reactor, las microondas concentran la energía directamente sobre el catalizador. Esto reduce las pérdidas energéticas y hace el proceso más compatible con el uso de electricidad procedente de fuentes renovables. menos energía consumida;

“La mayor parte del hidrógeno que se fabrica hoy en el mundo procede del gas natural a través de procesos que liberan grandes cantidades de dióxido de carbono. Nuestra tecnología utiliza también metano, pero lo transforma en hidrógeno y carbono sólido mediante microondas, evitando las emisiones directas de CO₂ y reduciendo de forma notable la energía necesaria para llevar a cabo la reacción. Menos energía consumida, menores costes de operación y mayor eficiencia del proceso. Estas son las tres principales ventajas de nuestro sistema», resume Alfonso Carrillo, investigador del ITQ.

Aprovecha el carbono

Además, con el sistema desarrollado por el equipo ITACA-ITQ, el carbono generado durante la reacción no se convierte en un residuo. En su trabajo, obtuvieron diferentes nanoestructuras de carbono, como nanofibras y otras nanoestructuras de carbono de alto valor añadido, utilizadas como componentes en baterías, supercondensadores, materiales compuestos para la industria del transporte, sensores, dispositivos electrónicos y sistemas de almacenamiento de energía.

» Nuestro objetivo no era únicamente producir hidrógeno, sino hacerlo con un proceso más eficiente, que reduzca el consumo energético y convierta el carbono en un recurso útil en lugar de emitirlo a la atmósfera. Y todo eso es lo que permite la tecnología que hemos desarrollado en nuestros laboratorios, fruto de más de 5 años de trabajo”, concluye Jose Daniel Gutiérrez Cano, investigador de ITACA.

 

Referencia

Domínguez-Saldaña, A., Bacete-Barchín, L., Carrillo, A. J., Balaguer, M., López-García, A., Escolástico, S., García-Baños, B., Gutiérrez-Cano, J. D., Catalá-Civera, J. M. y Serra, J. M. (2026). Microwave-Enhanced Methane Decomposition over Promoted Carbon Catalysts for Sustainable Hydrogen and Carbon Nanomaterial Production. ACS Sustainable Chemistry & Engineering. DOI: 10.1021/acssuschemeng.6c03936.