Equipo internacional donde participa el ITQ, publica en Science un sistema que genera un combustible universal sin apenas residuos

Un equipo internacional donde participa el Instituto de Tecnología Química (ITQ), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Politècnica de València (UPV), publica hoy en Science un nuevo reactor electrificado para obtener hidrógeno de forma más sostenible y eficiente energéticamente. Este trabajo es fruto de la estrecha colaboración con la multinacional CoorsTek. Este equipo ha combinado con éxito 36 membranas cerámicas individuales en un generador escalable y modular que produce hidrógeno a partir de electricidad, y diversos combustibles (biogás, amoniaco y gas natural) con una pérdida de energía casi nula. Es la primera vez que se demuestra que esta tecnología permite obtener hidrógeno de forma industrial.
El proyecto ha permitido escalar este reactor electrificado hasta alcanzar una producción de alrededor de medio kilo de hidrógeno presurizado al día mediante la electrocompresión, con una muy elevada pureza y máxima eficiencia energética, por encima del 90%. El grupo de conversión y almacenamiento de energía del ITQ, ha demostrado que es posible trabajar con este tipo de tecnología a 150 bares de presión, uno de los hitos más destacables de este trabajo.
El trabajo de investigación que condujo a la publicación en Science fue apoyado por expertos en tecnología y recursos financieros de las principales compañías energéticas Shell, ExxonMobil, TotalEnergies, Equinor, ENGIE y Saudi Aramco. El siguiente paso en el programa de desarrollo es instalar un prototipo de generador de hidrógeno independiente en el campus de la sede de Saudi Aramco en Dhahran (Arabia Saudí). La empresa estatal noruega para la captura, almacenamiento y transporte de carbono, Gassnova, y el Consejo de Investigación de Noruega, también contribuyeron con fondos para el programa de desarrollo. Para la obtención de estos resultados, se ha seguido una estrategia de lo que se conoce como OPEN INNOVATION, con el fin de generar conocimiento “libre” e impulsar la madurez de esta tecnología disruptiva.