Miguel Ángel Miranda Alonso: legado de ciencia y humanidad
27/10/2025
En el Instituto de Tecnología Química (ITQ UPV-CSIC) estamos profundamente consternados por el repentino fallecimiento de nuestro querido amigo y compañero Miguel Ángel Miranda Alonso, una figura esencial en la historia de nuestro centro y en la química española. El profesor Miranda fue uno de los fundadores del ITQ (UPV-CSIC) y su director entre los años 2010 y 2014.
Miguel Ángel combinó el liderazgo científico con una extraordinaria calidad humana. Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Valencia, obtuvo su doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid en 1978, realizando su trabajo en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Fue profesor asociado de la Universidad de Valencia (UV). Posteriormente, se incorporó como profesor de Química Orgánica en la Universitat Politècnica de València (UPV), donde desarrolló la mayor parte de su brillante carrera científica.
Miguel Ángel Miranda fue un pionero en fotoquímica y fotobiología, áreas en las que sentó las bases de la investigación de frontera actual en el campo y formó una amplia y sólida escuela de investigadores. Sus contribuciones fundamentales incluyen los estudios mecanísticos de los daños fotoinducidos en biomoléculas (lípidos, proteínas y ácidos nucleicos), el establecimiento de las bases moleculares de la fotosensibilización por fármacos (fototoxicidad, fotoalergia, fotogenotoxicidad) y el desarrollo de estrategias innovadoras de fotoprotección y fotorreparación. Entre 2009 y 2011 fue presidente de la European Society for Photobiology.
Su carrera fue extraordinariamente prolífica: publicó más de 550 artículos científicos, dirigió más de 50 tesis doctorales e impartió innumerables conferencias plenarias en los principales congresos internacionales. Su labor fue reconocida con numerosos galardones, entre ellos el Premio Honda-Fujishima de la Japanese Photochemistry Association (2007), el Premio Janssen-Cilag (Química orgánica) de la Real Sociedad Española de Química (2008), el Premio Theodor Förster de la Gesellschaft deutscher Chemiker y la Bunsen Gesellschaft für physikalische Chemie (2010), Medalla de la European Society for Photobiology (2017) y el Premio Reconocimiento a una Carrera Distinguida de la Real Sociedad Española de Química (RSEQ) (2018).
Miguel Ángel será recordado por su inteligencia, serenidad y visión científica, pero sobre todo por su humildad, generosidad y espíritu conciliador. Fue un ejemplo de compromiso incansable, humanidad y excelencia para todos los que tuvimos el privilegio de trabajar y convivir con él.
Su legado permanecerá en el ITQ, en la comunidad científica y en todos quienes aprendimos de su sabiduría y de su manera ejemplar de entender la ciencia y la vida.



