Finaliza el proyecto EBIO en el que ha participado personal investigador del ITQ (UPV-CSIC)

Tras cuatro años de investigación y colaboración, el proyecto EBIO ha concluido con éxito. Este proyecto financiado por la UE tenía como objetivo desarrollar tecnologías electroquímicas para mejorar los biolíquidos. De este modo, ofrecía una alternativa a los procesos tradicionales que consumen muchos recursos y se basan en combustibles fósiles, y eliminaba la necesidad de hidrógeno a alta presión, un componente costoso y perjudicial para el medio ambiente de los métodos tradicionales de tratamiento de biolíquidos.

La trayectoria de EBIO se caracterizó por avances científicos y demostró cómo la colaboración internacional puede impulsar la innovación al repensar los procesos mediante una perspectiva circular.

El evento final del proyecto EBIO, celebrado en Örnsköldsvik, Suecia, como evento paralelo a la Conferencia Nórdica sobre Biorrefinería de Madera, destacó los desafíos que EBIO superó para integrar tecnologías de estabilización electroquímica en las cadenas de valor industriales.

El evento incluyó presentaciones detalladas de todos los socios, mostrando sus contribuciones al proyecto y respondiendo las principales preguntas de los asistentes, incluidos estudiantes, representantes de la industria e investigadores.

Compromiso con la sostenibilidad

El seminario web final, celebrado el 26 de noviembre durante los últimos días del proyecto, resumió los beneficios del proyecto centrándose en tres aspectos principales: diseño de procesos, análisis técnico-económico y evaluación del ciclo de vida (LCA). Estos análisis validaron la viabilidad del enfoque de EBIO, que ofrece ventajas tanto económicas como ambientales. De hecho, el desarrollo de una ruta electroquímica capaz de mejorar los aceites de pirólisis y el licor negro (dos materias primas desafiantes) ha demostrado ser compatible con el coprocesamiento en refinerías.

De cara al futuro, el proyecto EBIO ha sentado las bases para futuros avances en tecnologías renovables, demostrando la viabilidad de la mejora electroquímica como una alternativa más limpia para el procesamiento de biolíquidos. Al concluir el proyecto, sus hallazgos abren el camino a otros proyectos y oportunidades de explotación que se basarán en su éxito.