Historia

Las primeras instalaciones del ITQLa creación del Instituto de Tecnología Química tiene una historia singular que se ha convertido en la actualidad en una historia de éxito.

En 1990 un grupo de nueve investigadores del CSIC y de la UPV (Juan Carlos Asensi Sempere (Fallecido), Avelino Corma, Vicente Fornés Seguí, Hermenegildo García Gómez, Sara Iborra Chornet, Amparo Mifsud Corts (Jubilada), Miguel Ángel Miranda Alonso, Joaquín Pérez Pariente, Jaime Primo Millo), liderados por el Profesor Jaime Primo y el Profesor Avelino Corma, respectivamente, iniciaron la andadura del Instituto con un apoyo presupuestario mínimo y en unos locales habilitados en un aparcamiento de coches de la Universitat Politècnica de València. En 1994 el equipo se trasladó a lo que hoy es el edificio en donde opera el Instituto.


El edificio del ITQ en construcciónHoy, más de veinte años después, la plantilla del Instituto supera los 200 profesionales y sus ingresos anuales están en torno a los seis millones de euros, situándose como uno de los centros de referencia de todo el mundo en el campo de la catálisis, los nuevos materiales, la fotoquímica y la transferencia del conocimiento básico en aplicaciones tecnológicas. Además, como muestra de su excelencia internacional, cabe destacar que el Instituto colabora en proyectos de investigación con multinacionales de prestigio mundial.


El ITQ en construcción más avanzadoA lo largo de dos décadas, el Instituto de Tecnología Química, ha realizado investigación fundamental competitiva, ha podido transferir estos conocimientos a la industria y ha formado nuevas generaciones de investigadores; además ha desarrollado numerosos avances de gran impacto internacional en el campo del refino del petróleo, la eliminación de contaminantes del gas natural, la mejora de procesos para la obtención de productos químicos de alto valor añadido y el diseño de nuevos reactores automatizados “high throughput” y nuevos sistemas de reacción así como de celdas solares y sensores. En el campo de la salud, se han hecho avances para minimizar la fotosensibilización por fármacos y reparar el daño fotoquímico del ADN en el desarrollo de nuevos productos y procedimientos que en el futuro contribuyan a la lucha contra el cáncer.


Edificio actual del ITQEn los últimos diez años, el Instituto de Tecnología Química ha generado más de 150 solicitudes de patentes, de las que 80 han sido desarrolladas directamente a través de contratos de I+D con empresa. Las otras están registradas conjuntamente por la Universitat Politècnica de València y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, estando 25 de ellas licenciadas a empresas. Asimismo, cinco de las tecnologías de grandes procesos desarrolladas por el ITQ están siendo explotadas comercialmente y dos más se encuentran ya en planta de demostración. Además, se han comercializado varias tecnologías catalíticas desarrolladas por el ITQ en el campo de la química fina.